Grandin, el saber hacer francés

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Grandin desde 1886 es un referente de los vinos franceses. Ubicado en el Valle del Loira –un paraíso natural cuyos castillos despiertan la admiración de quienes recorren la región–, las elaboraciones que la familia Grandin viene produciendo generación tras generación despiertan interés y admiración a los amantes de la gastronomía en todo el mundo.


M.Medina. Marzo 2020.

No es casual que los reyes de Francia durante el Renacimiento estableciesen sus residencias en el Valle del Loira. Conocido como “El Jardín de Francia” y bañado por el Loira, toda esta comarca se encuentra plagada de castillos. La gastronomía es también seña de identidad de la zona, y gracias a su climatología y suelos, los viñedos que allí se cultivan regalan excelentes caldos.

Una de las nobles dinastías del Valle del Loira es la familia Grandin. Propietaria de terrenos desde 1585, uno de sus descendientes, Alfred Grandin, abandona su actividad como notario para dedicarse a la viticultura. Era el año de 1886. Fue entonces cuando en Ingrandes-sur-Loire crea la bodega que aún hoy sigue llevando el nombre de su hijo: Henri Grandin. Padre e hijo crearon las bases de lo que hoy representa esta gran marca.

Henri Grandin durante cuarenta años estuvo al frente de su explotación vitícola alcanzando fama y prestigio e incrementando la propiedad: 3 castillos y 800 hectáreas de las cuales 288 eran de viñedo. En 1926 producía 1.800.000 botellas al año, una cifra sorprendente para la época. Henri Grandin difundió sus vinos por todas latitudes y desarrolló un Método Tradicional que lleva su nombre. El éxito fue enorme y su gama de productos fue creciendo. El Método Tradicional Henri Grandin parte de vinos blancos de la región, vinos frescos, ligeros, florales y toques cítricos en boca.

Uno de los emblemas de la bodega es el castillo construido en 1886 por Henri Grandin, a orillas del Loira. Este edifico es conocido como Castillo de la Cristalería, por estar ubicado en una cristalería real creada por Luis XIV y que se utiliza como cavas. Desde allí salían botellas para todo el mundo.

Fieles al legado de Henri Grandin y al máximo respeto a la tradición, los vinos se elaboran según el método tradicional. Tras una primera fermentación y luego de añadir los vinos de base se lleva a cabo la segunda fermentación durante nueve meses, en la que nacerán sus finísimas burbujas.  El resultado es un vino fresco, delicadamente afrutado y con un final de toques cítricos. Tras el removido y el vertido se añade el licor de expedición, aportando suavidad y equilibrio. En base a los contenidos en azúcares de la mezcla se determinará si estamos ante un Brut, Semi Seco, etc.

Pero no olvidemos que todo ello nace en las cepas. En el viñedo del Loira y de Charentes fructifican estas nobles viñas perfectas para sublimes vinos espumosos. Las cuatro variedades cultivadas son Chenin, aportando mineralidad; Chardonnay, elegancia y complejidad; Ugni Blanco, vivacidad y frescura; y por último la Colombard proporcionando un toque aromático.

Los vinos

Dentro de los Grandes Reservas Grandin elabora un Brut Blanc de Noirs potente y de gusto afrutado. A él se suma un Rosé Blanc de Noirs Brut de bello color rosado anacarado y notas de sedosos frutos rojos. En el apartado de métodos tradicionales dispones de un Brut, el Cuvée de Reserve Brut, un Semi-Seco y un Rosé. Finalmente el Crémant de Loire Reserva Royale Brut Millésime, elaborado con Chardonnay, Cabernet-Franc, Chenin y Pinot Noir, es un magnífico representante de la D.O.Crémant de Loire, que acoge los mejores vinos espumosos del mundo. Envejecido en bodegas de piedra conocidas como “tuffeau”, la permanencia de más de dos años duplica la exigencia de la Denominación de Origen a la que pertenece. Un vino de gran estructura y personalidad.

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