El Horno Beach, la auténtica “Beach Life”

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La internacionalmente conocida zona de La Carihuela es un lugar de visita obligada en la Costa del Sol. Este pintoresco barrio marinero de Torremolinos suma a sus concurridas playas una diversa oferta gastronómica y de ocio.

 El Horno Beach, a pie de playa y cuyas raíces entronca con la tradición de los chiringuitos, hace tiempo que decidió evolucionar para sin perder las raíces ofrecer una experiencia que va más allá y que lo ha convertido en lugar de referencia en La Carihuela.


M.Medina. Torremolinos. Octubre 2018.

En lo que a lo gastronómico se refiere, El Horno Beach marca una clara diferencia en relación a lo que se ofrece en la zona. Su gran variedad de propuestas es simbiosis entre lo local y lo internacional. Las bases de la dieta mediterránea fundamentan muchos de sus platos.

Especial mención poseen sus pescados elaborados al fuego de leña. Un pescado al espeto alcanza la perfección cuando posee homogeneidad en la cocción, perfecto punto de sal y una impecable presentación, amén de otros aspectos. Sardinas, gambones, patas de pulpo, doradas, lubinas, calamares, pescados salvajes como la voraz, el pargo o la urta… todos ellos se convierten en sublimes manjares sobre las brasas con el alarde y maestría de El Horno Beach. No en vano han sido los ganadores de la reciente IV Edición del Concurso de Espetos de Torremolinos de la mano de Alberto Corredera Fernández, responsable de estas elaboraciones en el Horno Beach.

Alberto es un espetero que convierte en arte esta peculiar y única forma de cocción de pescados y mariscos, poniendo en valor esta forma tan malagueña de cocinado como es el espeto. Recordemos que la UNESCO está en puertas de reconocer al espeto malagueño como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, tras contar con el apoyo del Senado, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura.

De esta técnica culinaria vernácula de Málaga se tiene constancia desde 1882, ofreciéndose en los merenderos malagueños, aunque desde mucho antes las familias de pescadores ya cocinaban espetos, siendo el eje central de las fiestas veraniegas tradicionales de las ‘moragas’, celebradas en las playas en torno a un fuego en el que se asaban las sardinas. Este arte se mantiene en los más de trescientos chiringuitos del litoral, pero no en todos se ejecuta con la maestría y el respeto por la tradición de la que hace gala El Horno Beach.

En el capítulo de entrantes, junto a los quesos y los ibéricos, tenemos guiños a las cocinas del mundo con por ejemplo los Tiraditos de corvina con salsa cítrica de mango y yuzu o el Tataki de atún rojo de almadraba acompañados de algas wakame. Las ensaladas poseen carta de naturaleza propia. Por citar alguna –sin desmerecer a las demás– la de Salmón con aguacates, alcaparras y langostinos se adereza con una vinagreta muy especial.

En cuanto a los platos principales, la Presa ibérica con reducción al Pedro Ximénez posee la peculiaridad de ir acompañada de batata frita, algo poco habitual y que celebramos. El Entrecote de Buey trinchado con salteado de setas shiitake es también una contundente opción. El exotismo lo encontraremos en el Pollo Saté o el Seitán Saté, ambas recetas de origen indonesio. Del Nuevo Mundo procede la Picanha brasileña de ternera o las Quesadillas Mexicanas.

Otro de los capítulos de la carta es el dedicado a los Wrap –rollos tipo burrito o taco– de pollo, salmón o cordero o los Wok veganos o de pollo y langostino. Para una comida más informal –pero sin renunciar a lo gourmet– los vistosos Sandwich o las Hamburguesas de ternera Angus, de Buey Wagyu o incluso de Atún Rojo. Llamará también la atención del comensal el Sushi Club que bajo la batuta de Isabel Cobos ofrece creativos platos japoneses: Nigiris, Hosomakis, Uramakis

Para todos los platos mencionados –y los no citados– una seleccionada bodega de vinos y champanes llevarán a cabo el maridaje perfecto. Para cerrar el ágape: tartas, chocolates o un contundente New York cheese cake. La coctelería posee su propia barra y una amplia selección de elaboraciones para una sobremesa de lujo. La llegada de la tarde transforma el ambiente del Horno Beach en un magnífico Lounge Restaurant. En la zona de playa ofrecen hamacas Balinesas donde poder degustar platos de la carta, copas y cócteles. La organización de eventos es otro de los servicios que ofrece este singular establecimiento. Disponen también de menús especiales para grupos y comidas de empresa.

Y al frente de todo, Alejandro Márquez Jiménez, el más joven de sus hermanos que han tomado el relevo a sus padres y fundadores: Carlos Márquez e Isabel Jiménez. El Horno Beach es –por todo lo narrado– tradición a la par que evolución, embajador de la gastronomía local y también un viaje por las cocinas del mundo y ante todo y sobre todo un lugar el que disfrutar de la auténtica “Beach Life”.

 

El Horno Beach, logo

Horno Beach Club
Playa de la Carihuela, 46 – Torremolinos
(+34) 951 90 91 27


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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